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jueves, 9 de marzo de 2017

PLANIFICA TU TESORERIA

Otra de la herramienta que es imprescindible en el management y en todas las empresas, por pequeñas que sean es la de hacer planificaciones de tesorería todos los meses (o en menos tiempo, dependerá de las necesidades de cada empresa;  personalmente he llegado a realizar previsiones de tesorería cada semana).

Planificar, es hacer previsiones uno de los ejercicios que mas repiten los CFO (Directores Financieros), y es absolutamente imprescindible que se tenga que hacer, sobre todo en los últimos tiempos que cada vez son más cambiantes.

¿Qué es Planificar tu tesorería?
Es hacer previsiones a un tiempo vista para ver cómo queda la tesorería.
En mi opinión aconsejo hacer una planificación anual, una vez aprobado el presupuesto de ingresos y gastos, y luego todos los meses hacer planificaciones a cuatro meses vista.
¿Para qué sirve, cuál es su objetivo?

“Prevenir es curar”. Sirve para ver si en un futuro cercano, en meses, la empresa puede tener un déficit de tesorería, y es cuando en ese momento, o sea, unos meses antes que es cuando se tiene margen de maniobrabilidad para anticiparse al problema y buscar la solución más adecuada y al menor coste.

Por ejemplo, si hay previsión que en noviembre se tendrá un déficit de 150.000€, después de comentarlo con gerencia, enseguida hay que ponerle remedio, tratar de anticipar cobros, retrasar pagos, buscar financiación de circulante con la banca, etc.

¿Qué beneficios se obtiene haciendo previsiones de tesorería todos los meses?
Son varios los beneficios que se obtiene:
  1. Anticiparse a los problemas, con lo que la inquietud y el estrés es menor.
  2. Conseguir la solución a un coste menor, que si se hubiese tenido que actuar de manera urgente (como si no hubiera habido planificación)
  3. Confianza y tranquilidad que tiene la Dirección que la situación está controlada
  4. Imagen de cara a terceros, no acudir a la banca desesperados, o alguna otra maniobra rápida que nos esté dando una mala imagen por no estar organizados, por no planificar.
  5. Poder incluso sacar algún rédito, si hay una situación relajada, se puede negociar pagos; como pronto pago con los proveedores y a la vez conseguir descuentos (mejorar los resultados y además dar confianza a los proveedores y terceras empresas de crédito, por ejemplo)
 ¿Cómo hacer una Planificación de tesorería?
Pasos a seguir:

  1. Poner saldos actuales de los bancos con los que se trabaja habitualmente.
  2. Poner previsiones de cobros, teniendo en cuenta los pagarés que tengo, y lo que está pendiente de cobrar de los clientes y también de las futuras ventas
  3. Hacer el mismo método anterior pero con los pagos.
  4. Poner los gastos fijos de todos los meses (electricidad, alquiler, nóminas, teléfono, etc.)
  5. Poner las operaciones de financiación, pagos de préstamos, pólizas, etc.
  6. Poner si hay que hacer nuevas inversiones o desinversiones.

Con todo esto se obtiene el flujo neto final.

Ese flujo será el que indica si hay superávit o déficit, y por lo tanto actuar en consecuencia como antes se había comentado.
Todas las empresas, por muy pequeñas que sean deben de utilizar una planificación similar a la que se plantea, es una herramienta muy importante para la buena marcha de la empresa. Ese es mi consejo.
No es necesario comprar una aplicación o programa caro, en la mayoría de las empresas siempre trabajo con Excel, es muy económico, práctico y rápido.


lunes, 11 de abril de 2016

¿Cuánto vale tu empresa? Métodos de valoración


Queremos apoyaros, redactando algunos métodos que os ayudarán a saber cómo valorar una empresa, pero antes que nada tenemos que decir, que una empresa vale lo que paguen por ella. El mercado, la oferta y demanda son los que dictaminan el valor de una empresa.

No obstante el hacer una valoración es algo esencial, ya que tendremos una referencia para poder negociar. Hay muchos métodos, pero vamos a comentar los que se suelen utilizar con mayor frecuencia.

Comencemos planteando una pregunta:  ¿Para qué se necesita hacer una valoración?:

1-Para la compra-venta de una empresa.

2- Para empresas que coticen o quieran salir a cotizar en  bolsa o en el mercado secundario (MAB)

3 -Hay por medio una herencia.

4 -Por que se quiera establecer un sistema de remuneración basado en creación de valor.

5 -Decisiones estratégicas para continuar o no con la empresa.

6 -Procesos arbitrajes y pleitos.

7 Valorar una start up para conseguir financiación o vender una parte de ella a los inversores, etc...

Métodos más comunes que se utilizan en la valoración de una empresa:

1º- Basados en el Balance, pueden ser

1.1. Valoración del valor contable, es el valor de su patrimonio neto.

1.2. Valor contable ajustado. Realizar ajustes al valor contable (anterior) como p.e. restarle si hay incobrables por “x”.

1.3. Valor de liquidación. Calcularemos el valor que vale esa empresa en caso de que la liquidásemos, teniendo en cuenta todos los factores de dicha liquidación, como p.e. lo que tendríamos que pagar por despidos, etc.

1.4.Valor sustancia. Lo que valdría constituir una empresa en idénticas condiciones a las que la empresa que estamos valorando.

2- Métodos basados en los Resultados.

2.1. Valor de los beneficios.*PER, Price Earning Ratio, beneficio por acción.

2.2. Valor de los dividendos. DPA/Ke. Dividendo Por Acción/Rentabilidad exigida por los accionistas.

2.3.Múltiplo de las ventas. Se multiplican sus ventas por un número.P.e. en las farmacias por 2.

3- Método Mixtos.
3.1. Método de los Flujos Descontados, para nosotros, el método más utilizado.

Se trata de realizar unas proyecciones de flujos de caja en el tiempo, p.e. 5 años de flujos de entrada y flujos de salida, y después con una tasa Wacc (coste ponderado de capital+coste ponderado de la deuda), calculamos el VAN (Valor Actual Neto), es decir , traer ese Flujo Final Libre al momento actual, valorarlo. A fecha de hoy.Vamos con mayor detalle:

Flujos de Caja

Para calcular el flujo de caja partiremos del resultado operativo de la empresa antes de impuestos e intereses (EBIT por sus siglas en ingles) y le restaremos el impuesto sobre resultados, además de sumarle las amortizaciones que son un gasto que no implica salida de efectivo.

Llegados a este punto hablaríamos de flujo de caja bruto. Sin embargo, para el tema que nos ocupa hoy, es necesario incorporar las inversiones adicionales en activo no corriente y en capital de trabajo. Así pues, un incremento del inmovilizado o del capital de trabajo tendrá un impacto negativo en los flujos de caja, ya que significa invertir parte de la liquidez en recursos necesarios para obtener rendimientos futuros. Por el contrario, una disminución de estos dos componentes significará un aumento en los flujos de caja libres.

La fórmula quedaría de la expresada así:

Beneficios antes de impuestos e intereses (EBIT)

– Impuestos sobre resultados

+ Amortizaciones

+/- Inversiones adicionales en activo no corriente

+/- Inversiones adicionales en capital de trabajo

= Flujo de caja libre

Este es el cálculo inicial y básico cuando hablamos de flujo de caja, sin embargo, es importante mencionar que en un proceso de estimación de flujos de caja no se puede hablar de un único “cash flow”, ya que debemos analizar varios escenarios manteniendo la coherencia de cada uno de ellos. Estos escenarios serian, para el caso de una operación de compra-venta los siguientes:
Un escenario optimista (el que más le gusta al vendedor)
Un escenario pesimista (el calculado por el comprador)
Un escenario realista
El escenario para el punto de equilibrio

Tomando en cuenta estos flujos, la negociación comenzaría hasta llegar al punto de acuerdo entre ambas partes.

Tasa de actualización o costo de capital (WACC)

Es la que utilizaremos para, una vez obtenidos los flujos de caja, expresarlos a la fecha de la valoración. También la usaremos para actualizar el Valor residual.

La tasa de actualización es la media ponderada de los costos del pasivo y de los costos de capital (rentabilidad exigida por los accionistas). Su fórmula es:

Dónde:

Ke = Rentabilidad exigida por los accionistas

Kd = Tipo de interés

%PN = Proporción del patrimonio neto sobre el total de la estructura financiera

%P = Proporción de pasivo sobre el total de la estructura financiera

(1-t) = es el efecto impositivo de los intereses

Supongamos una empresa que está financiada en un 60% con fondos propios y 40% con deudas contraídas, la rentabilidad exigida por los accionistas es del 12%, el tipo de interés es del 9% y la tasa impositiva es del 30%. El WACC se calculará:

WACC = (0,12*0.6) + (0,09*0,40*(1-0,30))

WACC = 0,0972 = 9,72%

Valor residual

Las proyecciones, en los tiempos actuales, se hacen de 3 a 5 años en el mejor de los casos. Sin embargo, se parte de la premisa que la empresa seguirá funcionando más allá de este período y se incluye una perpetuidad que refleje este principio. Es por ello, que a partir del último año no calculamos más flujos de caja, sino que se establece un valor residual con los infinitos flujos restantes. Este valor crecerá a una tasa “g” y se actualizará, al momento de la valuación, utilizando el WACC.

Valor residual (antes de su actualización) = FCn/(WACC-g)

Donde:

FCn = Valor del último flujo de caja calculado en función de nuestras proyecciones

WACC = Tasa de actualización flujos de caja

G = Tasa de crecimiento

Tanto los flujos de caja como el valor residual se actualizarán desde el momento de su cálculo a la fecha de valoración utilizando el WACC.

Deuda Financiera

Una vez actualizados los flujos de caja y el valor residual de la empresa, se deben restar las deudas financieras que ésta tiene a fin de determinar su valor neto. Para este cálculo no se consideran los acreedores comerciales y otras cuentas por pagar que se utilizaron en el cálculo del capital de trabajo.

Así pues, la fórmula que engloba el método de flujos de cajas descontados es:



Donde los flujos actualizados son:



Y el Valor residual actualizado se calcula:



Y el resultado será la valoración de tu empresa con este método, que para Grupo Smart Solutions es el más válido y aconsejable hoy en día.